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Para que las cosas ocurran

Hay que soñarlas antes

Me llamo Pedro Mon soy fotógrafo de bodas, duermo poco y sueño mucho.
Foto: Alberto Montero | @alberto.mg

La primera vez que vi una cámara fotográfica réflex fue de niño en un paseo con mis padres en el escaparate de un fotógrafo de mi ciudad, años después mis queridos FOTO HUERTA. Desde ese momento me encantó pasar frente a ese escaparate y quedarme mirando para ella. Allí empece a soñar. Ya no existe ni ese fotógrafo ni ese escaparate pero no puedo evitar volver la vista al pasar frente a esa fachada. Seguro que entiendes lo que estoy contando, estos momentos puede que estés viviendo algo que también antes has soñado.

Fue aficionado a la fotografía muy poquito tiempo. Inicié mis estudios de foto prácticamente a la par que los universitarios y al acabar ambos decidí volver a soñar y ser fotógrafo profesional.

He sido afortunado y siempre he trabajado en el mundo audiovisual. Pero no voy a aburrirte con mi currículum. Mejor os cuento como trabajo.

Cuando estoy en una boda pongo todo mi empeño en contar vuestra historia de forma veraz. Trato de hacerlo de forma narrativa a la vez que documental, para ello me fijo fijo en cada detalle y respeto lo que ocurre sin intervenir, para que lo único que tengáis que hacer es disfrutar del día. Captar todas las emociones que se dan en la boda es otro de mis retos. Es un día de mil besos y abrazos compartidos con la gente más importante en vuestras vidas.

Me divierto un montón con lo que hago, me encanta hacer fotos, conocer a las personas y me siento muy afortunado de poder contar historias felices.

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YO Y MI FILOSOFIA

Pretendo que las fotos que disparo sean personales, atemporales , elegantes y me gusta que cuenten que está pasando, una detrás de la otra. Me considero una persona sensible, alegre, extrovertida y muy afortunado al vivir de lo que me apasiona. Me gusta pasar mi tiempo libre con mi familia y amigos, tengo una familia preciosa y necesito muy poquito para pasármelo bien. Disfruto mucho con esas pequeñas cosas de la vida que no se pueden comprar con dinero. Me gusta el cine, las series, escuchar música, hacer deporte, pero me gusta aún mas salir a descubrir localizaciones con mi perro Chico, el bodeguero andaluz mas guapo del mundo. "Son esas pequeñas cosas". Creo sinceramente que para hacer bien un trabajo como el mío hay que volcarse, por eso solamente fotografío bodas. Ser fotógrafo de bodas para mí no podría ser nunca nada mecánico, las personas y sus sentimientos merecen todo mi respeto y dedicación. Disfruto mucho conociendo a las parejas, tomándome con ellos un café o unas cañas. Hablando, escuchand. su historia, como se han conocido, sus anécdotas. Ese tiempo juntos, esas risas, esas cañas, las conversaciones telefónicas, los chats, me permiten poner cara, nombre, apellidos, emociones, risas y sentimientos a "los novios" y así establecer una conexión para poder hacer un trabajo mas humano. Con respecto al dinero me gusta ser claro. No me gusta trabajar con sobrecostes a los presupuestos acordados, prefiero ofertar servicios completos desde el primer minuto a las parejas y que el precio de reportaje de boda sea el mismo en el momento que se firma el contrato que en el que se entrega el trabajo. Sin sorpresas finales.